La Paz, 30 de octubre de 2026 (DCOM-UMSA).- Mientras Bolivia enfrenta el desafío de diversificar sus fuentes de energía y reducir su dependencia de los hidrocarburos, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) mostró avances concretos que pueden ser replicados en el país. Este viernes inauguró una electrolinera (estación de recarga para vehículos eléctricos), alimentada con energía solar, y presentó el funcionamiento de su planta fotovoltaica, que ya suministra electricidad a cuatro institutos de investigación.
La rectora de la UMSA, María Eugenia García, Ph.D., destacó que la universidad está asumiendo con seriedad los desafíos energéticos y ambientales que enfrenta el país y el mundo. Bajo ese contexto, anunció que se proyecta ampliar progresivamente el uso de energía solar a otras instalaciones universitarias. “Este es un ejemplo que tiene que irse extendiendo no solamente en la universidad, sino en toda Bolivia”, sostuvo.
Uno de los avances más recientes es la electrolinera, que aprovecha la electricidad generada mediante paneles solares. Tiene una potencia de 7,3 kilovatios y puede realizar recargas en cuatro horas, dependiendo de las características del vehículo. Actualmente funciona en fase de prueba para docentes y estudiantes del área, dentro del Campus Universitario de Cota Cota.
También se presentó la planta solar fotovoltaica de 50 kilovatios, instalada con apoyo de la cooperación japonesa JICA. Este sistema está conectado a la red eléctrica y ya suministra energía a cuatro institutos de investigación, además contribuye al funcionamiento de la planta de oxígeno del Instituto de Investigaciones Mecánicas y Electromecánicas (IIME), que reactivó sus funciones durante los bloqueos que impidieron el ingreso de tanques de oxígeno a La Paz.
Matriz energética dependiente del gas
El Ing. Rodrigo Gutiérrez, coordinador del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (IIIE), explicó que estas tecnologías pueden replicarse en otros espacios, siempre que se cumplan criterios técnicos de seguridad. Recordó que la UMSA viene investigando alternativas desde 2018 y que advirtió oportunamente sobre la alta dependencia del gas natural en la generación eléctrica del país. “La universidad cuenta con conocimientos y experiencia para contribuir a una transición hacia fuentes renovables. Tenemos investigaciones que el Gobierno debería tomar en cuenta”, resaltó.
Además, el IIIE junto al IIME desarrolló un prototipo para convertir vehículos de combustión interna en eléctricos, una iniciativa que requiere un marco normativo que garantice conversiones seguras. La UMSA también trabaja en la formación de especialistas y es así que, con el apoyo de la Cooperación Alemana, ofrece cursos para instaladores de paneles solares, que permiten a los participantes adquirir conocimientos técnicos y optar por su registro como instaladores habilitados.
La jornada incluyó la inauguración de un campo de entrenamiento en media y baja tensión, donde los estudiantes podrán realizar prácticas en postes, aprender el montaje de redes eléctricas y aplicar medidas de seguridad para trabajos en altura. También se formalizó un convenio con la Compañía Boliviana de Energía Eléctrica (COBEE), representada por el Ing. Sergio Pereira, para la donación de equipos especializados. El acto reunió a autoridades universitarias y representantes empresariales, y destacó el aporte de la familia Díaz Romero a la instalación del campo de entrenamiento.


















